TORRELAVEGA SÍ DENUNCIA EL DESINTERÉS DEL EQUIPO DE GOBIERNO POR EL PATRIMONIO ARTÍSTICO Y CULTURAL DE LA CIUDAD

Este partido señala la salida a manos no municipales de la colección Pissano y el legado de Aurelio García Cantalapiedra así como el estado de deterioro de algunas obras expuestas en espacios públicos como evidencia de esto.

El Grupo Municipal de Torrelavega Sí considera inaceptable la postura de absoluto desinterés que mantiene el equipo de Gobierno a lo largo de toda la legislatura en relación con la adquisición, conservación, divulgación y puesta en valor del patrimonio artístico y cultural de la ciudad.

Como recuerda este partido, en los tres años que van transcurridos de la presente legislatura, al menos dos colecciones de gran valor artístico y cultural que pudieron haber sido propiedad de todos los torrelaveguenses han terminado en otras manos por la dejadez y preocupante desconocimiento de los gobernantes del municipio.

De una parte la selección de obras de Eduardo Pissano en propiedad del coleccionista francés Eric Licois, que en primera instancia fue ofrecida a nuestro ayuntamiento, y que nuestros gobernantes consideraron, si es que llegaron ha hacerlo, innecesaria y prescindible. En la actualidad, dicha colección obra en poder del Gobierno de Cantabria y, si bien es verdad que la expone en nuestra ciudad, su presencia en Torrelavega es graciable y se hace en un local que mantienen sus puertas cerradas al público en los fines de semana, lo que deja bien a las claras su interés por dicha muestra, por ponerla en valor y por que esta sea accesible a visitantes o turistas. En este sentido, la consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, que ya jugo con la ciudad respecto a la ubicación del MUPAC y mantienen un silencio sospechoso en relación a sus intenciones para el recinto de La Lechera, no ha sido muy atento con Torrelavega al mantener, sin consulta previa ni consideración a los vecinos y sus representantes, el nombre para el espacio expositivo de la Casa de Cultura. Ni museo, ni centro de artes, de momento únicamente una placa con el nombre que puso hace años de su mano mayor un presidente y que, al parecer, le gustó al consejero.

De otra parte el legado de Aurelio García Cantalapiedra “Pity”. Estudioso imprescindible de las letras y el arte de posguerra y la segunda mitad del siglo XX, no solo de nuestra región si no de toda España, además de editor de obras de referencia como la revista Peña Labra o los poemarios Pido la Paz y la Palabra de Blas de Otero y Metropolitano de Carlos Barral, persona absolutamente comprometido con nuestra ciudad, de la que fue Cronista Oficial, atesoró a lo largo de los años una colección tan rica como bella de recuerdos, manuscritos, primeras ediciones, dibujos, pinturas y esculturas que, una vez más, se desperdigaran por el mundo ante los ojos impávidos y despreocupados de nuestros gobernantes.

Por último, acerca del patrimonio artístico ya existente, Torrelavega Sí critica el estado de abandono de algunas piezas destacadas ubicadas en espacios públicos bien visibles, algunas de las cuales están sucias, olvidadas, en tinieblas o exhiben pintadas que ni tan siquiera llegan a la categoría de graffiti.