Muchos se está hablando en estos días del futuro de Torrelavega Sí.

En este sentido se ha manifestado gente que, sin representar ya a nadie y que es pasado en el PSOE, bastante triste por cierto, se aferra a seguir siendo pese al rechazo de los suyos y afirma que no nos quiere de compañeros, sin que nosotros se lo hayamos pedido o tan siquiera insinuado. También se han expresado acerca de Torrelavega Sí desde aquellas opciones dentro de la denominada nueva política, y que en ocasiones dicen mantener encuentros con nosotros y en otras ocasiones no, dependiendo del interlocutor.

Es razonable todo este interés por el futuro de Torrelavega Sí, en especial si atendemos al pasado.

De una parte la paupérrima trayectoria de nuestra querida ciudad en las últimas dos legislaturas y que la ha llevado a sumirse en un agujero sin fondo desde la aquella egoísta moción de censura diseñada en Santander a la medida de unas cuantas ambiciones personales.

Y desde entonces la nada. El horizonte vacío, la total ausencia de un proyecto global de ciudad. Un abandono absoluto e interadministrativo que siempre buscaba las tablas sempiternas del Soterramiento como único refugio imaginado. En la actualidad, y como consecuencia de los últimos gobiernos municipales, Torrelavega carece de casi todo y, de manera muy significada, de proyectos, de ideas, de horizontes y de gobernantes.

Nada que ver cuando esta ciudad, años atrás, tenia un gobierno. Eran los tiempos del Teatro, del Palacio de Justicia, del Malecón, el polígono de La Espina, el Campus Universitario, el Conservatorio de Música, la Escuela Oficial de Idiomas…

De otra parte, hace ya casi cuatro años, en las pasadas Elecciones Municipales, algunos visionarios dieron por defenestrada la carrera de Gómez Morante y, por extensión del nuevo proyecto de Torrelavega Sí. No obstante las urnas dictaron sentencia, dejando muy a las claras el favor del electorado. Cuatro concejales, cuatro, para un nuevo partido. A tan solo un edil del partido que dice aspira a ganar los próximos comicios autonómicos. A dos representantes de distancia del que siempre fue el partido hegemónico en la ciudad, con más de un siglo historia y algo más de un lustro de permanentes desatinos y luchas cainitas, con toda su maquinaria y con toda su estructura. Doblando en número a los radicales confortablemente instalados desde hace años en las instituciones, haciendo y deshaciendo según su radicalidad pasajera les aconseja… Y barriendo del mapa a otras opciones de la nueva política.

Y desde entonces una trayectoria únicamente comprometida e implicada con las muchas necesidades de la ciudad y sus vecinos; con sus empresarios, sus trabajadores, sus comerciantes, su cultura, ocio y servicios, con sus visitantes. Reivindicando lo que es de Torrelavega por derecho; la capitalidad comarcal, el eje de comunicaciones actualizado a las nuevas necesidades; el corazón empresarial de la región. Un compromiso real que ha quedado explicitado y rubricado con el apoyo a los Presupuestos Municipales en lo que ya es el último tramo de la legislatura. Cuando los demás partidos, movidos por sus propios intereses, dejaban en suspenso los Presupuestos de la ciudad, Torrelavega Sí, probablemente sorprendiendo a cualquier analista político, mantuvo su compromiso con la ciudad y sus vecinos cuando lo más fácil hubiera sido dejar caer a un gobierno municipal que le había dado la espalda durante toda la legislatura.

A lo largo de estos años de vacío y absolutamente infructuosos, Torrelavega Sí ha padecido como cualquier otro ciudadano viendo los negocios cerrados, los carteles de se alquila, la actividad que no empieza. Contemplar la ciudad sumida en la desidia, la incompetencia y el abandono que imponían los gobernantes, o ser testigos de las imposiciones caprichosas de las minorías radicales nos han hecho comprender la necesidad de ser más influyentes en la gestión cotidiana de nuestra comunidad. No podemos olvidar, en este sentido, las pérdidas del Centro regional de Emprendimiento, la Feria de los Talentos, el primer EDUSI, el MUPAC, la feria de Muestras… Todo ello nos convence de la urgencia de formar parte de los órganos de gobierno locales, de tener voz en Cantabria y poder ser escuchados en el Parlamento nacional, para que agravios comparativos como el de apartar la comarca del Besaya de las zonas de urgente reindustrialización, por citar alguno, no se vuelva a producir.

Es por ello que Torrelavega Sí, un proyecto nacido y centrado en la actividad local que no renuncia a su propia esencia y a su identidad, consciente de que aunando fuerzas puede alcanzar algunos objetivos absolutamente necesarios y estratégicos, mantiene reuniones con otras formaciones políticas, escucha cuantas propuestas concurran en el bien de los ciudadanos, se abre a ideas y sugerencias de quienes pueden contribuir a enriquecer aún más un proyecto que ya es ganador.

En Torrelavega Sí estamos convencidos que el dialogo y el acuerdo son herramientas fundamentales de una acción política efectiva, imprescindibles aún más en la actual situación de multipartidismo, y por eso nos reafirmamos en nuestra disposición para alcanzar acuerdos coherentes y positivos para la ciudad de Torrelavega.

* Poema de Blas de Otero publicado por Ediciones Cantalapiedra de Torrelavega en
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